viernes, 24 de octubre de 2025

EPISODIO 2 - Lola: La Sanación de la Depresión a Través de un Vínculo Animal

 

Cuando transité mi proceso de depresión, después de pedir ayuda, lo que me ayudó un montón fue ESCRIBIR… con errores, espaciado, mezclando letra de molde con la de carta, todo producto de estar bajo los efectos de los medicamentos, pero siempre dejando por escrito cada sensación, sentimiento y enojo que tenía. Hoy vuelvo a ver ese cuaderno y se me ponen los pelos de punta, siento como un escalofrío por dentro porque me leo tan sincera, es como que sin querer queriendo respondí a muchas de las preguntas que me hago hoy en día pero siendo más consciente. Enojo, frustración y dolor, son las palabras que más leo. Cito un poco de lo que escribí en ese cuaderno, al comienzo… “otro día malo, muy malo… siento que mi cabeza funciona cada vez menos, los dolores de cuerpo se vuelven más intensos, las puntadas en los ojos son más repetitivos y los mareos me dan tantas arcadas que no tengo ganas de comer. Nada me pone peor y me hace sentir una inútil, como saber que el tiempo pasa y no tengo esperanza de que esto cambie… por mucho que quiera encontrarle el lado positivo a las cosas, no lo encuentro. Siento que retrocedo y todas las pilas, metas o cosas que me gustaban hacer, las termino abandonando por el simple hecho de sentir que NO VALGO NADA. A veces vuelvo a cuestionarme por qué no lo hice? Hasta cuándo debo aguantar? Quizás haber desaparecido hace rato o por lo menos cuando tuve la intención, hubiese sido lo mejor… me siento tan sola… siento que por más atención tenga de los demás, NUNCA VAN A ENTENDERME, porque no están en mi cabeza, ni en mi cuerpo como para saber lo agotador que es no tener las respuestas que me gustaría o la salida y eso, por momentos, me da mucho miedo… el volver a tener esos pensamientos feos, el querer hacerme daño, el preocupar a los demás… siento odio y pena por mi misma… mis hermanos están lejos, cada una en la suya y yo cada vez con ganas de dejar de existir. Siento que mi cuerpo sigue de pie porque las pastillas controlan eso que mi cuerpo no puede, pero eso no es lo importante… lo importante es mi cabeza, lo que más miedo me da y que todo esto siga y nunca termine.

Gracias a Dios nadie puede leerme, estoy casi a oscuras encerrada en mi cuarto escribiendo, llorando, pero me sirve para descargarme y soltar esto que me ahoga. Siento que por mas que quiera, llore mil veces, de nada sirve ni puedo controlarlo…una no puede olvidarse de un momento a otro por todo lo que tuvo que pasar, que fue lo que te marcó para siempre… si me enoja? DEMASIADO porque no fui capaz de frenar (trauma por el que terminé en depresión) lo que pasó, enojada porque me sentí desprotegida, porque me dieron la espalda cuando más lo necesitaba, enojada porque después de eso DEJE DE SER YO MISMA.” Y aquí quiero hacer hincapié en algo muy importante para mí, una de las tantas cosas que me salvaron la vida y a quien quiero dedicarle el episodio de hoy, ella, Lola. Llegó a mi vida de la forma menos

pensada, había pasado muchísimo tiempo sin salir de mi cuarto, encerrada a oscuras, bajo los efectos de las pastillas. A veces, cuando estoy en silencio, puedo sentir todavía esos pasos de entrada y salida de mi flia, amigos, que sólo querían asegurarse de que estuviera viva. Recuerdo que, ese día, había decidido salir del cuarto para caminar un poco porque tenia todo el cuerpo entumecido y me encontré con mi papá diciéndome que alguien me estaba esperando afuera… ahí estaba ella, con sus ojitos caídos, la mirada casi perdida y su cuerpo adelgazado. No se había dejado tocar por nadie, en casa intentaron darle de comer y agua pero ella solo se alejaba. Papá me dijo que intentara y cuando lo hice no se acercó por la comida ni el agua, se acercó directamente a mi para que la abrazara mientras lloraba despacito. Nunca me voy a olvidar esa sensación tan hermosa de haber podido conectarme con ella desde un principio, Los días siguientes, sin darme cuenta, ya no estaba en mi cuarto encerrada sino afuera con ella, dándole de comer, jugando con su juguete y pensando cómo iba a hacer para poder ir a la veterinaria sin que se me despertara algún síntoma o ataque de pánico. Tenía que tratar de no poner mi cuerpo en alerta porque podía desencadenarse en alguna situación no muy buena y todavía no estaba lista para el afuera. Ella me dio el impulso, el coraje de poder salir y sentir que mientras estuviera con ella, nada podía pasarme… así, no solo fuimos en varias ocasiones a la veterinaria sino también a paseos al aire libre. Ella lo había cambiado todo, sin darnos cuenta mi vida estaba empezando a ser diferente, YO ME ESTABA SINTIENDO DIFERENTE y útil que era lo que más me preocupaba y por esos días también escribí sobre ella en mi cuaderno… “no hay amor más real y puro que el de los animales. Son incondicionales y por eso voy a estar agradecida eternamente con el universo por haberla puesto en mi camino y habernos encontrado. Quizás hasta ese sea el motivo por el que quiera seguir existiendo en la tierra”. 

Lola pasó por tres quirófanos, dos accidentes complicados pero seguía a mi lado sin querer dejarme… la fortaleza que tenía para salir adelante, a pesar de todo, era admirable y me hacía sentir más fuerte ante mi proceso de recuperación. Para Lola no había días en cama ni estar encerradas, a ella le encantaba ponerse su pechera y correr a la plaza para hacer su recorrido de todos los días. Todos las conocían porque era la famosa “mamá perruna” de todas las razas pequeñas por las que se cruzaba en su camino… hicimos muchos amigos, hasta en eso me ayudó sin querer, el que volviera a socializar con los demás y poder abrirme un poco más para expresar lo que sentía. Volver a casa sanas y a salvo era todo un desafío que se terminaba convirtiendo en un gran premio por haberlo logrado, día a día. Lola ya no esta más conmigo, hoy tuvo que dejarme para que siga poniendo en practica todo lo que me enseñó y las cosas que hacíamos al despertarnos hasta dormirnos. Lola se fue feliz porque todos dejamos de hacer nuestras actividades para poder despedirnos y agradecerle por lo inmensa que fue en nuestras vidas y eso me tranquiliza. Lola dejó un gran legado en esta familia y no tengo dudas que va a seguir presente en la vida de cada uno, no solamente por como era sino por lo que logró conmigo… ojalá hubiese existido la manera de poder ayudarla, como ella lo hizo conmigo, ojalá hubiese sido eterna para poder seguir viviendo muchas cosas una al lado de la otra… ojalá pueda llenar este vacío no sólo con sus recuerdos sino también ayudando a alguien más que lo necesite y haya pasado por lo mismo. 

Lola no sólo me brindó apoyo emocional, me ayudó a reducir el estrés y la ansiedad por la que vivía encerrada entre cuatro paredes, con ella pude fomentar la conexión social y darle un sentido de propósito. El vínculo con ella me ayudó a aliviar la soledad, el estigma y las dificultades sociales que tenía, el cuidarla a diario me ayudó a centrarme en el presente y a tener un sentido de control en general. 

Aunque no sustituyen los tratamientos médicos, las mascotas son un complemento valioso, promueven la resiliencia y la recuperación de circunstancias adversas. También pueden ayudarnos en otros aspectos como afrontar la ira y la frustración, nos ayudan a lidiar con la depresión y otros problemas de salud mental, sirviendo como una distracción de los síntomas típicos fomentando una actividad significativa como el caminar, hacer ejercicios o jugar con ellos, lo que nos da mayor felicidad y menos estrés en relación con otras actividades. 

Otra forma puede ser tomándonos el tiempo para uno mismo… mover el cuerpo es una excelente manera de tomarse un tiempo para uno mismo, pasar tiempo en la naturaleza puede ser reparador, permitiendo que el cerebro descanse y procese información, por eso tener una mascota puede ser un gran motivo para salir a caminar y despejar la mente. Cuidarnos es fundamental para procesar el cambio. Cuando todo puede resultar abrumador, es fácil quedarse en cama o en el sillón de casa pero mantener hábitos normales y saludables es esencial y las mascotas nos animan a mantener esas rutinas y estructuras de nuestras vidas.

Cuidar de nuestras mascotas puede incluso cambiar positivamente la forma en que pensamos sobre nosotros mismos, lo que puede ser profundamente gratificante para las personas que enfrentamos el estigma social por problemas de salud mental. Las mascotas no juzgan, no evalúan y aceptan, lo que puede ser especialmente beneficioso para amortiguar el estrés y la ansiedad social que por ahí tenemos.

Las mascotas nos ayudan a ser más conscientes y vivir el presente. El cuidado de las mascotas, como la alimentación regular, los paseos y el juego, pueden brindarnos la oportunidad de enfocarnos en su atención y conectarnos con la vida cotidiana.

martes, 30 de septiembre de 2025

EPISODIO 1 Salud Mental - Empatía y acompañamiento

Bienvenidos a mi podcast, Más Información Menos Prejuicios. Podcast destinado a todos aquellos que muchas veces nos sentimos juzgados, señalados, incomprendidos. 

Y si te digo que es hoy, que es acá, que es ahora donde podemos conectarnos y sentirnos un poco más empáticos?. Te invito a formar parte de este pequeño proyecto que surgió a partir de mi propia experiencia y todo un proceso por el que tuve que pasar, para sentirnos más acompañados y juntos derribar mitos ante una sociedad que nos rodea y necesita informarse sobre estos temas. Porque existimos, porque sentimos y queremos ser vistos.

La idea de este podcast no es informar, sino acompañar. Si te sentís identificado, necesitas consultar sobre algo o sentirte acompañado, no dudes en contactarme. 


Hoy vamos a hablar sobre la salud mental. ¿Por qué es importante informarnos y darle más visibilidad al tema? ¿Por qué no puede tener la misma importancia o empatía a la de un adicto? ¿Por qué tanto desinterés y prejuicios a las personas que nos necesitan de la misma manera?. Estas son algunas de las preguntas que me impulsaron a abrir este podcast, de la necesidad que me surgía muchas veces y al darme cuenta que, cuando hablamos del tema, la desinformación siempre la encuentro del otro lado. Una persona que tiene problemas de salud mental muchas veces se siente aislada, frustrada y abrumada… es sentirse fuera de eje en todos los aspectos de la vida y en el día a día sentirse afectados en la forma de pensar, sentir y actuar. También influye en el bienestar emocional, psicológico y social. A veces determinándonos con ataques de pánico, estrés, dificultándonos en las tomas de decisiones, alterandonos anímicamente, siendo lo más habitual. Hay situaciones que generan síntomas pasajeros, otros que son permanentes y en la sociedad en la que vivimos, hablar de salud mental es como un tema tabú y en otras situaciones hasta como un estigma y eso puede traer consecuencias. 


¿Por qué es importante informarnos y darle más visibilidad al tema? ¿Por qué tanto desinterés y prejuicios a las personas que nos necesitan de la misma manera? ¿Por qué hablar de salud mental? Hablar de salud mental, concientizar y acompañar a alguien que lo padece es súper importante y para eso hay que hacerlo de manera abierta, sin prejuicios, para poder ser más comprensivos. Es cierto que una persona con pérdida de control emocional puede aumentar su impulsividad y muchas veces afectar negativamente las relaciones con los demás. En ocasiones suele sentirse inseguro frente al otro, teniendo sentimientos cambiantes, originando relaciones inestables con un dolor emocional fuerte. Es que suelen pasar a los extremos, como pensar que todo puede ser bueno o malo. Ahí es cuando los intereses o los valores comienzan a cambiar. Ahí es cuando los intereses o los valores comienzan a cambiar rápidamente y activarse de manera impulsiva. La falta de esfuerzo para avanzar y seguir adelante se empieza a notar dejando todo al abandono.

Existen personas que suelen tener comportamientos autodestructivos, como el hacerse daño, los pensamientos suicidas, son cada vez más frecuentes, generando episodios con más frecuencias que pueden durar varios minutos o incluso horas… es que el sentirse vacío por dentro siempre está presente. Los ataques de ira sin poder controlarlo merecen ser tratados con mucho cuidado. Una de las herramientas más importantes es la ayuda profesional. Amigos y familiares pueden hacernos sentir acompañados, pero existen cosas donde es más seguro tener una opinión externa y el vínculo profesional siempre ayuda. Es importantísimo ofrecerla, acompañar en el proceso también, pero sobre todo contener y ser todo oídos, hasta a veces estando en silencio, la compañía ayuda. Por eso todos debemos tener conocimiento sobre estos temas… podríamos salvar muchas vidas sin excluir a nadie, sin juzgar ni hacer creer que el que lo padece es un loco. Mantener las relaciones afectivas con los demás, con la familia, siempre va a ser de mucha ayuda también. Por eso es fundamental crear alrededor un ambiente de paz donde los valores e ideas éticos y los objetivos de la vida puedan ser reflejados en proyectos de vidas, en el disfrute del día a día, del presente, porque debemos tener en cuenta que si hablamos de futuro, hablamos solo del mañana.

 

Entonces, ante esta realidad que nos alarma y asusta tanto, deberíamos informarnos más en los indicadores de quienes lo padecen, en los conceptos sobre salud mental. La Organización Mundial de la salud (OMS) define a la salud mental como un estado de bienestar que permite a las personas afrontar el estrés, aprender, trabajar y contribuir a la comunidad. Si tan solo nos informáramos lo suficiente, podríamos ayudar a quienes lo necesitan y empezar el cambio.